Si hay algo sin dudas profano y
placentero es el erotismo, al igual que la sexualidad, cuando se juntan con
lo prohibido generan una combinación casi mortal. Todos estos elementos están en “Lolita” la historia del escritor ruso Vladimir Nabokov. Ésta, ha sido llevada
al cine en dos ocasiones y forma parte de la historia del séptimo arte.
La primera de las producciones cinematográficas
sobre este libro nos viene de la mano del brillante director Stanley Kubrick,
fue estrenada en el año 1962, tan sólo 7 años después que fuera publicado el
libro.
La última versión todavía podemos
encontrarla dentro de la programación de un canal de cable, su estreno se dio
en el año 1997. Fue dirigida por Andrian Lyne y cuenta con las actuaciones
principales de Jeremy Irons y Dominique Swain. En esta nota voy a comentar la última versión, ya que un comentario respecto al libro o la película de Kubrick de
seguro requiere más espacio y dedicación.
La actuación de Dominique Swain
merece un elogio, tomando en cuenta que contaba con 17 años cuando la película se filmó, la joven actriz demuestra una maestría para la actuación
que se recibe con mucho gusto. La debutante logra representar esa dualidad entre lo
infantil y lo erótico que hay en esta niña de 14 años.
La versión de Lyne se aleja
considerablemente en muchos de los elementos presentes en el libro y en su
antecesora, diríamos que es una versión libre del texto. Se enfoca en la
dimensión sexual, en muchos casos bastante explícita, revelando un conjunto de
tabúes sociales propios de la época en la que se ambienta.
Por otro lado, en la película se
representa la mentalidad del hombre maduro, obsesionado con una jovencita
recién entrada en la adolescencia, tema que será de seguro objeto de análisis
para expertos en diversas áreas. Muestra las perversiones en las que se cae dentro de
una sociedad, en la que una persona enferma sexualmente pero con dinero y poder
conquista lo que quiere (Clare Quilty/Frank Langella).
Se expone el florecimiento de la
sexualidad juvenil femenina, que se mueve desde lo infantil e inocente hasta lo
erótico. Es muy probable que para como se están manejando las cosas
actualmente, con lo que sucede en nuestras escuelas, la supuesta
madurez (mas bien prematura) con la que se asume la sexualidad, muchas jóvenes
considerarían a Lolita una mojigata.


No hay comentarios:
Publicar un comentario