Descabezarme,
arrancada
del cogote para arriba
otros nombres
y otros rostros
pero la
misma de siempre.
Observar
los restos esparcidos,
palabras a
lo lejos
sentidos como
sesos comprimidos,
intentar recogerlo
todo,
con paciencia
construir de nuevo el cuello,
recuperar
la razón y el orden,
tarea
perdida,
porque no
hay manual para el olvido.